Siguiendo con la temática de los sabios (?) consejos como éste.
Alguno que otro te va a “tocar”, estoy seguro.
Nunca me dé el trabajo por la mañana! Para qué? Hágalo después de las 4 de la tarde. Siempre es gratificante contar con el reto de trabajar bajo presión.
Si es algo urgente, por favor interrúmpame cada 10 minutos para saber cómo voy. Eso sí ayuda. O mejor aún, espíe sobre mi hombro cuando estoy en la PC!
Siempre salga de la oficina, obviamente sin decirme a dónde va. Eso me brinda la oportunidad de estimular mi creatividad cada vez que alguien pregunta por usted.
Si mis manos están llenas de papeles, cajas, libros, etc. ¡no me abra la puerta!
Necesito aprender a funcionar bien en caso de que quede parapléjico, y abrir las
puertas sin ayuda es un excelente entrenamiento.
Si me da más de un trabajo urgente para cumplir, no me diga cuál es la prioridad.
Soy vidente.
Haga hasta lo imposible por mantenerme en la oficina hasta tarde. Me encanta estar aquí y en realidad no tengo a dónde ir ni nada más que hacer que no sea mi trabajo.
No tengo vida propia.
Si mi desempeño le satisface, manténgalo en secreto. Si se sabe podría ser causante de un ascenso. Además, si no lo sé, me seguiré esforzando para que así sea.
Si no le satisface mi trabajo, hágaselo saber a todo el mundo, me encanta que mi apellido sea el más nombrado en conversaciones de gerentes y mails de compañeros.
Pero no me lo diga a mí. Podría herir mis sentimientos.
Si tiene instrucciones especiales para la realización de algún trabajo, no me las dé por escrito. De hecho ni siquiera las mencione hasta que ya casi haya terminado el trabajo. ¿Qué necesidad hay de confundirme con información inútil? Es un mito que “las palabras se las lleva el viento”.
Nunca presente a la gente con la que está. No tengo derecho a saber nada. Sé que en la cadena alimenticia de la empresa yo soy el ¨plancton¨. Cuando usted haga una referencia a esas personas en el futuro, yo utilizaré mis poderes psíquicos para saber de quién me habla.
Sea agradable conmigo solamente cuando en el trabajo que estoy realizando esté en juego su vida, o bien, si un mal resultado pudiera enviarlo directamente al infierno de los jefes.
Dígame todos sus pequeños problemas. Nadie más los tiene y es bueno saber que alguien es menos afortunado que uno. En especial disfruto esa historia en la que me explica la enorme cantidad de impuestos que tiene que pagar cada vez que le dan un mega-bono por ser un gran jefe.
Espere a que venga mi calificación anual de desempeño, para entonces decirme cuál debió haber sido mi objetivo principal.
Califique mi desempeño como mediocre y déme un aumento balanceado con el desperdicio de hojas en el último quinquenio. De cualquier forma yo no estoy acá por dinero!
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